Las fixies son bicicletas sencillas que se caracterizan por utilizar un piñón fijo, de ahí su nombre. Este tipo de bicicletas son especialmente eficientes en ciudades con pocas pendientes y al ser máquinas simples requieren menos mantenimiento que otras bicicletas.
El piñón fijo no es algo nuevo, previo a la aparición de los desviadores, todas las bicis de carreras eran de una sola velocidad y las de piñón fijo fueron las predilectas para las carreras en velódromo. Fueron tan populares que en 1876 el Madison Square Garden fue construido para albergar una pista de estas.